
Fidel Castro - Líder del Movimiento 26 de Julio y Comandante en Jefe del Ejército Rebelde
Les presentamos el resultado de dos trabajos de investigación histórica, uno titulado “Notas sobre la lucha clandestina del Movimiento 26 de Julio”, y el otro “Refuerzos al Ejército Rebelde” que tienen como propósito aportar la mayor cantidad de elementos que contribuyan a un acercamiento histórico a la organización, composición social y accionar clandestino del M-26-7 y sobre los Refuerzos al Ejército Rebelde, por tratarse de dos temas muy relacionados.
Sumario
Ø El Movimiento 26 de Julio en la clandestinidad
Ø Refuerzos al Ejército Rebelde
Ø Conclusiones
Por Luis Neyra
EL M-26-7 EN LA CLANDESTINIDAD
El M-26-7 tiene sus antecedentes históricos inmediatos en la organización creada por Fidel y Abel Santamaría, para la gesta gloriosa de los ataques a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, que contó con alrededor de 1200 combatientes integrados en 150 células, cuya preparación clandestina, adquisición de armas, municiones y uniformes se realizó en la capital y la actual provincia de La Habana.
En las acciones del 26 de julio de 1953, participaron 132 combatientes, 6 cayeron en combate y otros 55 hechos prisioneros fueron asesinados; en el juicio fueron condenados a prisión 30 hombres y dos mujeres.
Al ser liberados por la Amnistía decretada el 15 de mayo de 1955, Fidel de inmediato tiene contacto con combatientes y simpatizantes y posteriormente, en el apartamento de su hermana Lidia en 23 entre 18 y 20 en el Vedado, proyectando la organización que tendría el Movimiento.
Al atardecer del domingo 12 de junio de 1955, en una casa de la calle Factoría No. 62 en la Habana Vieja, Fidel secretamente deja constituida oficialmente la Dirección Nacional del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, integrada por 11 miembros.
Con una dirección colegiada y secreta, una estructura funcional, que de inmediato se dedicó a cumplir las tareas planteadas: constituir las 6 direcciones provinciales y 126 municipales; crear células de acción, obreras, estudiantiles, juveniles y secciones de propaganda y finanzas; recaudar fondos para reiniciar la lucha armada; divulgar “La Historia me absolverá” y los manifiestos No. 1 y 2 del 26 de Julio y la selección de los futuros expedicionarios, así nació la organización.
El M-26-7 en su organización y militancia, tuvo un crecimiento progresivo, selectivo y racional acorde a sus tareas y misiones, al constituirse en 1955 sus filas la integraron algunos cientos de miembros, en 1958 ya eran varios miles organizados en células, brigadas y milicias.
Es difícil disponer de cifras exactas, aunque hay dos referencias importante: una el proceso de Fundador del Partido, donde esa condición le fue otorgada a 18,004 (68%), de ellos, 14 771 combatientes de la clandestinidad, de estos 10 497 (71%) del M-26-7, donde no estaban incluido los colaboradores.
Otra referencia es el otorgamiento de la Medalla Combatiente de la Lucha Clandestina por el Consejo de Estado, donde fueron reconocidos con esa condecoración un total de 39 236 combatientes, la mayoría de ellos del M-26-7.
La composición social del Movimiento, era amplia, aglutinadora en correspondencia con su concepción programática, estrategia de lucha y misiones, la que debía asegurar su unidad ideológica y política.
La composición social heterogénea respondía al concepto de Fidel de pueblo y ser la “organización de los humildes, por los humildes y para los humildes”, integrándose con obreros, estudiantes, empleados, pequeños agricultores y comerciantes, trabajadores por cuenta propia, desempleados y profesionales honestos, organizándose sus células en centros de trabajo y estudios, barrios, poblados y zonas campesinas.
Fue una organización homogénea en sus fines políticos, que respondía al ideario martiano y fidelista de la transformación revolucionaria de la sociedad, sus postulados políticos inmediatos contenidos en el Programa del Moncada, comprendían la solución de los 6 grandes problemas de Cuba: el de la tierra, la industrialización, la vivienda, el desempleo, la educación y la salud.
Lo anterior no niega que dentro del M-26-7 existían diferencias políticas propias de la época, reflejo de la sociedad cubana de los años de la guerra fría.
También hubo criterios diferentes en la interpretación de la estrategia de la lucha armada y el papel del llano y la sierra, pese a ello, primó la unidad de principios y la entrega a la causa por encima de diferencias, siendo el factor clave su líder Fidel Castro.
En el trabajo se exponen los momentos claves en la integración y el funcionamiento de la Dirección Nacional del Movimiento a través de 44 hechos concretos, desde el 12 de junio de 1955 al 18 de diciembre de 1958 en La Rinconada, sus diversas actividades, composición, reestructuraciones, reuniones, decisiones, dificultades que de conjunto expresan las tensas y complejas situaciones en que desarrolló su labor.
Se explica con amplitud el accionar del M-26-7 partiendo de las actividades que desarrollaban los frentes de coordinación, acción, propaganda, finanzas, el MRC, el FON y el FEN; asimismo, se exponen 26 actividades principales de su accionar clandestino con fechas, lugares y hechos, así como las limitaciones en recursos de todo tipo, en especial armamento y explosivos.
Todas esas acciones a costa de la vida, con un enorme martirologio, venciendo enormes dificultades para enfrentar a un enemigo muy poderoso y mantenerlo en jaque con un nivel de efectividad creciente.
REFUERZOS AL EJÉRCITO REBELDE:
El 17 de febrero de 1957, en la finca de Epifanio Díaz, se realizó la primera reunión de Fidel con los dirigentes nacionales del M-26-7 posterior al desembarco de los expedicionarios del Granma, en ella el comandante planteó la necesidad de concentrar los esfuerzos del Movimiento en fortalecer con hombres y armas al destacamento rebelde como tarea principal. Frank se comprometió a enviar un refuerzo en marzo, lo que fue cumplido.
El 16 de marzo el teniente Ernesto Che Guevara recibía el refuerzo integrado por 49 combatientes, organizados en 5 escuadras, debidamente uniformados, con su equipo de campaña y armado con 34 armas largas, dos fusiles ametralladoras y 9 armas cortas. Con este refuerzo quedo constituida el 27 de marzo de 1957 la Columna No. 1 con 76 combatientes y 67 armas largas.
El 19 de mayo de 1957, la columna rebelde recibía un importante cargamento de armas que no fueron empleadas por el grupo de apoyo del asalto al Palacio Presidencial y que fueron rescatadas por el valor y pericia de Sergio González López (El Curita) y Marcelo Salado, las que el M-26-7 hizo llegar hasta Santiago de Cuba y posteriormente a la Sierra Maestra, siendo empleadas en el ataque al cuartel del Uvero.
El movimiento clandestino organizó 15 operaciones de refuerzo al Ejército Rebelde, entre el 6 de enero de 1957 y el 12 de mayo de 1958, enviando de forma organizada un total de 421 combatientes y 373 armas de distintos calibres y sistemas, de aceptable estado técnico y 33 200 proyectiles, de ellos:
- El M-26-7 envió al I y II Frente Oriental y al Frente de Las Villas a 373 combatientes y 298 armas;
- El DR-13-M envió al Escambray a 18 combatientes y 50 armas
- El PSP en el norte de Las Villas envió a 30 hombres y 25 armas.
Dentro de las organizaciones que formaban el movimiento clandestino, el M-26-7 fue el que hizo el mayor aporte en hombres el 88,5% del total y 80% de las armas recibidas por esa vía, constituyendo un importante apoyo a su disposición combativa.
El abastecimiento a la guerrilla de alimentos, ropas, botas, colchas, mochilas, hamacas, nylon, cigarros, tabacos, medicinas y recursos financieros fue una importante misión del movimiento clandestino a cumplir con sus respectivas organizaciones armadas.
Se menciona el ejemplo de Aristides Guerra Pérez que contaba con 10 arrías de mulos y 44 animales para abastecer a la Columna No. 4 del Che primero, con Ramiro después y la Comandancia General, quien movilizaba a decenas de colaboradores, siendo cuatro de ellos capturados por el ejército, torturados y asesinados.
El traslado de abastecimientos en carros, animales de cargas y al hombro por las serranías y campos era una tarea difícil y altamente riesgosa, partiendo del control del ejercito en la zona de operaciones y era obra del valor, la astucia, el conocimiento del terreno, las relaciones personales y familiares, aprovechándose el sistema de comercialización a tiendas.
Los Grupos de Escopeteros constituyeron la base organizada de mayor integración al ER, la mayoría de sus miembros de procedencia campesina, obreros agrícolas, trabajadores, desempleados, estudiantes.
En 1958 habían 57 Grupos de Escopeteros con alrededor de 920 combatientes y 600 armas, de ellos: 36 en Oriente; 11 en Camaguey; 2 en Las Villas; 6 en Matanzas y 2 en Pinar del Río.
En el trabajo se precisa de forma detallada por frentes, provincias y organizaciones, la cantidad de Grupos de Escopeteros, sus hombres, nombres de sus jefes y composición.
Debe señalarse que su armamento era en general escaso y deficiente, compuesto principalmente por escopetas de distintos calibres y sistemas, de ahí su nombre y algunos fusiles Régminton, Winchester, Máuser y revólveres, era excepcional el armamento automático.
Las vías para armarse estos grupos eran diversas: por ocupación, requisa forzada, prestadas, compradas, asaltos, desarme y ataques a patrullas o puestos. Su organización interna era muy elemental, su disciplina y combatividad dependía de sus jefes, su liderazgo, composición, características de la zona, apoyo de organizaciones y vínculos con el Ejército Rebelde.
Sus acciones principales comprendían: sabotaje económico, interrupción del transporte, quema de caña, apagones, ajusticiamientos, emboscadas, exploración, acciones conjuntas con las Milicias o el Ejército Rebelde.
Aunque por su empleo combativo los Grupos de Escopeteros deben considerarse tácticos, en nuestra lucha armada, su importancia político-revolucionaria crecía dada su ubicación, características y expansión, de prolongarse la guerra revolucionaria hubieran crecido, llegando alcanzar un papel superior.
El Exilio hizo su aporte al reforzamiento del Ejército Rebelde, en el trabajo se señalan con sus detalles, las 6 expediciones por mar y 22 por aire, la cantidad de hombres, armas y proyectiles de cada una, los lugares de salida y destino, sus fechas y organizaciones que las enviaba.
Arrebatarles las armas al enemigo en combate era la filosofía de lucha de Fidel desde el golpe de estado del 10 de marzo de 1952, en el trabajo se señala en detalles, como la victoria rebelde no dependió nunca de factores externos, sino de sus propias fuerzas y accionar, demostrándose que más del 84% de todo el armamento del Ejercito Rebelde fue ocupado al enemigo en combate (6726), un 12% (1001) fue recibido del exilio y un 4% (373) provenientes del movimiento clandestino.
· La mayor cantidad de armas, de más calidad y poder de fuego se ocupan a partir de la derrota de la ofensiva de verano y posteriormente al liberar pueblos y ciudades en las provincias de Oriente, Las Villas y Camaguey.
· Del 1ro de noviembre al 31 de diciembre de 1958 con las Operaciones en la región centro-oriental, fueron ocupadas al enemigo más de 3200 armas, que significan el 48% del armamento ocupado en 25 meses de combates.
El Ejército Rebelde había superado propiamente a la organización que le dio vida y fue capaz de convertirse en la vanguardia política-militar de la Revolución y del pueblo.
Resumiendo, tanto al movimiento clandestino como al Ejército Rebelde le caracterizaron en su accionar la inteligencia, el valor, la verdad, la unidad, el compromiso, la lealtad, la firmeza, la discreción, la honestidad, la iniciativa, la astucia, el compañerismo, la modestia, la audacia y la disciplina como sus valores en la lucha.
Conclusiones:
· El M-26-7 aportó una legión de héroes y mártires, cientos de presos políticos torturados y un nivel de accionar efectivo enfrentando un enemigo muy superior, al que mantuvo en jaque.
· El M-26-7 en la clandestinidad y el exilio desempeñaron un importante papel de apoyo al ejército rebelde en hombres, armas, municiones, logística, medicinas y recursos financieros.
· El M-26-7 fue la organización de los humildes, que no fue perfecta pero si efectiva. Supo restablecerse rápido de los golpes enemigos
· La clave de la victoria fue la genial conducción de Fidel para lograr la unidad, en lo interno dentro del M-26-7 y el ejército rebelde y en lo externo el apoyo unitario del pueblo.
El Ejército Rebelde no dependió para su accionar de factores externos, se sustentó en sus propias fu
Hola,
Cuales eran las unidades de escopeteros y sus correspondientes jefes?
Muchas Gracias,
Cubnclos
Carlos:
Gracias por su comentario, nos pondremos en contacto con el autor del trabajo para contestarle su pregunta.
Nuevamente gracias por su interés en la historia de nuestra patria.
Lourdes Serra
Cuba Lucha Clandestina
Club MArtiano Revolución en el LLano